lunes, 4 de enero de 2016

Lengua de trapo





"«Cheche» es una palabra sin la que, supongo, puedo vivir. Pero ¿«enlah» Ya la echo de menos. Ya nunca la volveré a oír. Nadie la volverá a oír, de sus labios no. ¿Cómo sonaba? ¿La puedo recordar bien? ¿A dónde ha ido a parar?" 
(MARTIN AMIS, Campos de Londres, Barcelona, Anagrama, 1999)
 

Pipo, pica, quica, loli. Sonidos fugitivos con significado propio que se evaporan en los albores del lenguaje. Aparecen brevemente para tratar de encapsular el momento mismo del cambio, de la transformación. Son como huellas en la nieve, preciosas, perfectas y destinadas a desaparecer. Mañana no estarán. Tendremos que acostumbrarnos a vivir sin ellas. Serán sustituidas por las palabras originales. Palabras temidas y verdaderas como pingüino, película, música y móvil. Y al recordar aquellas otras sílabas que fueron su sombra, nos invadirá la nostalgia.  

Es el lenguaje de la metamorfosis, del tiempo perdido. De ese que se escurre entre los dedos mientras los niños crecen, juegan, se ríen y aprenden a hablar. Un lenguaje que nace ya olvidado, formado por palabras intangibles, perecederas, que nunca estarán en un diccionario a pesar de ser las únicas que sirven para explicar un hecho tan simple como impensable: que donde ahora hay un niño, había antes un bebé. Tendremos que aprender a vivir con ello.  


23 comentarios:

  1. Me acabo de quedar con los pelos de punta…qué angustia pensar que habrá palabras que ya nunca volveré a escuchar, porque eran de él y de nadie más.

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    1. Sí, es mejor no pensarlo mucho porque da mucha penita. Aunque por otro lado, hay que disfrutar de ello mientras dure.

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  2. Qué precioso, Paula. Qué dos párrafos más deliciosos. Y cuánta razón, cómo echaremos de menos sus lenguas de trapo.

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    1. Da mucha penita descubrir como van desapareciendo esas palabras, pero bueno, que no se nos olvide disfrutarlas mientras duran.

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  3. Qué bonito, me dejas sin palabras. ¡Y qué pena! Acabo de ser consciente, como si me estampara contra un muro... ¡te odio!Pero todo desde el cariño, ya tú sabes jeje

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    1. Es triste, pero es bueno tenerlo presente para exprimir estos momentos al máximo. Besazos guapa!

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  4. Nuestra peque ya empieza a silabear un montón de palabrejas graciosas. Nunca me había parado a pensar que tienen fecha de caducidad :_( A veces comentamos la mamá y yo que a menudo nos damos cuenta de que hace tiempo que no hace tal o cual monería de las suyas, sin saber cuándo, cómo ni por qué dejó de hacerlo, y "sólo" tiene 11 meses. Intento llevar un diario de estas cosas, pero sé que no será suficiente. Es triste y bonito a la vez. Una entrada preciosa, por cierto ;)

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    1. Muchas gracias Enrique. Da mucha pena darte cuenta de que hace ya días o semanas que no hay ni rastro de alguna de esas monerías que nos hacían tanta gracia. Con las palabras lo que pasa además es que te das cuenta del momento preciso en el que se produce el cambio: un día dice "pipo" y de pronto, no sabes por qué, al día siguiente dice pingüino con todas sus letras. Yo no puedo evitar soltar alguna lagrimita cuando esto pasa.

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  5. Precioso. Yo también pienso mucho en ello y quiero congelar esas palabras raras y esos gestos que se perfeccionarán para quedar perdidos.

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    1. Ay! Ojalá hubiera una forma para que esas palabras se solidificaran y pudiéramos acceder a ellas cuando nos apeteciese, ¿verdad? Besotes grandes!

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  6. Aún digo palabras que mis sobrinos no recuerdan haber inventado, pero si con las palabras "de verdad" se pueden escribir textos tan concisos y potentes como el tuyo, ya voto por el cambio!

    (además pronto tendrás las de Mopita! :P)

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    1. Gracias bonita! Sí, con Mopita voy pensando que todos esos momentos que han pasado tan rápido y de los que apenas he podido darme cuenta en condiciones, voy a saber apreciarlos más y sacarles mucho mejor partido. Aunque quizás esto sea poner demasiadas expectativas en la bimaternidad, lo cual puede terminar resultando contraproducente. Besotes!

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  7. Lo primero que le he dicho a El Sénior tras leerte: hay que grabar sus palabros.
    Escribes tan bien como pronto olvidamos lo que hasta hace dos días hacían los peques.

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    1. Gracias guapa! Más que grabar, que también, lo que hay que hacer es vivir estos momentos a tope para no sentir que se nos escapan entre los dedos. Besotes!

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  8. yo tengo una nota en evernote donde hasta que la peque cumplio 3 fui anotando palabras nuevas, gestos caracteristicsos. Este año he apuntado bien poco. Y siempre pienso que necesito rebuscar en las tarjetas de memoria antigua de mis moviles donde tengo grabadas risas y primeras palabras...pasa tan rapido este tiempo fugitivo...

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    1. Pasa súper rápido. Yo alguna vez viendo a un bebé reírse de una forma característica he pensando "jo, Mopito nunca se ha reído así"... Pero no era cierto, sí lo había hecho, sólo que mi cerebro no lo había registrado bien y he tenido que rebuscar en fotos y vídeos viejos para comprobarlo. Es que pasa taaan rápido...

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  9. No puedo más que compartirlo pq me has dado de pleno en mi corazón de mamá <3

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    1. Gracias Montse. Besotes enormes y a disfrutar de estos momentos.

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  10. Pero qué maravilla, Paula!!! Qué verdad, qué emoción al leerlo! A mi me pasa con el tacto y el tamaño de su mano: cuando era muy bebé la agarraba fuerte y pensaba en lo frágil que es la memoria táctil, en que esa sensación se me olvidaría... Efectivamente no recuerdo bien cómo era, pero sí tengo muy muy claro y presente el sentimiento y la emoción que me producía. El consuelo es que esa mano pequeña no se ha perdido, sólo se ha hecho un poco más grande. ¡Y que siga así! Muchas gracias por este post tan rico, hermosa!

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    1. Yo también me fijo últimamente mucho en sus manos... De pronto las veo tan grandes. Pero tienes razón, no se han perdido, sólo han crecido un poco... Y aún así...

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  11. Pues yo estoy encantada de que mi bebé ya sea una niña, me encanta verla crecer.

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  12. Te leo desde el lo que me tiene que llegar y sonrío, aunque entiendo esa nostalgia porque creo que me pasará igual : )

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  13. Maravilloso lo que cuentas y cómo lo cuentas.

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