lunes, 30 de noviembre de 2015

Remember, remember



 


En mi última entrada me las prometía muy felices con la llegada del otoño. Pero lo cierto es que el otoño, en la estela del verano del infierno, empezó siendo caca total. La tesis de Pedro recién depositada se perdió en algún despacho de la Universidad Complutense, lo que lo tuvo completamente intratable durante todo el mes de octubre. Descubrimos que los bronquios de Mopito son más sensibles de la cuenta y tuvimos que pasar varias noches en el hospital, con dos ingresos en menos de quince días. Y lo peor de todo: murió nuestra perrita.


Pese a todo, noviembre ha sido dulce y quiero recordar no sólo el quinto día del mes, como exhortaba aquella oda famosa dirigida al extraño personaje que fue Guy Fawkes (“Remember, remember, the fith of November”), sino todo el mes en su conjunto.


El día 2, después de haber vencido los más terribles avatares burocráticos que uno pueda imaginar, Pedro defendió su tesis doctoral con mucho éxito.


El día 3 nuestro pequeñajo cumplió dos añitos.


El día 11 nos enteramos de que nuestro segundo vástago ¡será una niña! Yo no llevo muy bien estas revelaciones, y en ambos embarazos me ha sucedido que en lugar de alegrarme por lo que viene, me da por hacer un duelo por lo que ya no será. Extraño ¿no?


El 16 de noviembre me tocó a mí defender mi tesis, también con muy buen resultado. Me toca gritar por todo lo alto ¡ya soy doctora!


Este noviembre he emprendido además nuevos proyectos que me tienen muy ocupada y que espero puedan dar frutos desde el punto de vista laboral en algún momento. Estoy estudiando un máster nuevo, voy a realizar unas prácticas en una editorial y nos ha salido un proyectillo laboral interesante. Y lo que más me gusta de todas estas cosas nuevas, es que traen detrás un montón de gente nueva que va llenando mi vida. 


Lo dicho: remember, remember.