martes, 23 de diciembre de 2014

Un poquito de suerte tonta




Ayer fue el día de la lotería. Según leo en la prensa comprar lotería es un acto sumamente irracional y además se trata de una institución profundamente injusta socialmente ya que funciona como una especie de impuesto para el Estado, pero financiado en su mayor parte por los pobres. El impuesto de los tontos, he visto que lo llamaban en un periódico. Pues pese a todo, yo soy una entusiasta  de la lotería. Tonta perdida. No puedo evitarlo. Y me viene de familia.

Mi abuela ha ganado el gordo de Navidad dos veces. La primera vez fue en el año 1945 y gracias a ello su familia pudo reconquistar su casa. Después de la guerra, con su padre asesinado y con la sombra del republicanismo siempre rondando, se habían visto obligados a trasladarse al sótano y a alquilar el resto de la vivienda. Pero eso cambió después de un gordo que trastocó completamente su vida. A mi abuelo también le tocó, ya que compartían un número todos los de la oficina donde trabajaban ambos entonces, pero mientras que la historia de mi abuela emergiendo de las profundidades se ha convertido ya en un clásico entre las anécdotas familiares, nunca he sabido bien qué hizo él con el premio. Diez años después, en 1955, el año en que nació mi madre, volvieron a tener suerte con una participación, aunque no tanta como un hermano de mi abuelo que se hizo rico aquel 22 de diciembre.

Cualquiera un poco sensato diría que la suerte en mi familia ya no va a dar para más. Que es inútil seguir tentándola cuando ya ha dado tan buenos rendimientos. Pero qué le vamos a hacer, somos tontos sin remedio. Mi abuela a sus casi noventa y tres años sigue teniendo una fe ciega en la lotería. Todas las semanas se junta con varios boletos de la Primitiva y de los Euromillones. Todas las semanas renueva así las esperanzas de que le toque alguna cifra sustanciosa. Y hace planes. Sabe perfectamente cómo va a repartirlo y cómo va a gastarlo.

Y yo, tonta de remate, también peco con cierta frecuencia. La verdad es que todos los años estoy convencida de que me va a tocar el gordo de Navidad. Ayer miraba a Mopito de soslayo preguntándome si sería ese el pan prometido que todo el mundo dice que traen los hijos bajo el brazo (y que aquí, la verdad, de momento no hemos catado). Y bueno, a expensas de alguna pedrea ocasional, de momento el calvo de la lotería no me ha tirado los tejos. Aunque eso sí, todos los 23 de diciembre puedo congratularme de mi buen estado de salud. Que no es poco, todo sea dicho.

En fin, la suerte es tortuosa, así que ¿quién sabe si quizás el Niño....? Y mientras tanto ¡a disfrutar mucho de la Navidad!

22 comentarios:

  1. Con esa historia familiar no me extraña que seáis forofos de la lotería. Nosotros hemos comprado este año por primera vez y si te digo que hasta que he leído tu post no me he acordado de mirar nada.
    A las únicas personas que conozco que les haya tocado algo sustancioso son mis tíos. les tocó en los 70 y se compraron un piso en la playa. Todo muy normal, vaya.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ayayayay... Yo me paso la mañana pegada a la radio a ver si hay suerte y luego cuando no me toca me cabreo, ya ves tú :)

      Eliminar
    2. Oyes pues al final nos han tocado 100 euritos, será la suerte del principiante!

      Eliminar
    3. ¡Qué guay! Así es como nos enganchamos todos...

      Eliminar
  2. jajajajaj, me gusta tu estilo. En mi familia también toco la loteria cuando yo naci, aunque no la de navidad, pero tambien todos compramos....no hay remedio...y la del niño tambien eh!!! Yo no se porque en la de navidad no pongo tanta fe...pero en la del niño...con dos niñas en casa...algo tiene que caer o no??? Los planes ya los tengo...solo me falta el financiamiento! Besos y feliz navidad a ti y tu familia!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, bueno pues a ver si tenemos suerte con el niño ;-)

      Eliminar
  3. ¡Vaya suerte! Una historia preciosa la de tu abuela. Yo no creo en la lotería, antes ni compraba, pero desde que estoy con Papidire la cosa ha cambiado, él siempre piensa que "el gordo es nuestro". Luego se enfada muchísimo cuando no nos toca nada y se pasa días mirando y remirando los números por si alguien se ha confundido al apuntarlo jejeje. Eso sí, este año hemos tenido un patinazo...por llamarlo de alguna manera. Todos los amigos se juntan en un Bar de tapas de dónde antes éramos asiduos, desde que nació Vikingo vamos menos y por eso nadie se acordó de preguntarnos si queríamos lotería de allí. Nosotros el viernes pasado que estuvimos tampoco nos acordamos de comprar, este 22 de diciembre les ha tocado a todos nuestros amigos 6000€ al boleto, a todos menos a nosotros, ¿es o no para tirarse de los pelos? Eso sí, seguimos con salud y alegría. Un besazo y que paséis felices fiestas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Papidire entonces es de los míos, que también me cojo unos buenos rebotes cuando no toca...
      ¡Y vaya faena! No me imagino la rabia que tiene que dar algo así... Ya podía haberse repetido la historia del anuncio puñetero... Bueno, por lo menos que os inviten a las cañas la próxima vez que os juntéis por ahí.
      Besotes!

      Eliminar
  4. Mi abuela paterna también gano la lotería (premios pequeños) TRES VECES! así que como para no intentarlo! Este año hemos rascado 100 euros, yo no pierdo la esperanza, algún día caerá! xD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por vuestros comentarios veo que eso que dicen de que la lotería no toca nunca no es nada cierto. Y 100 eurillos están muy bien, por lo menos para invitar a los amigos a unas cerves y a unos mejillones ;-)
      Besotes!

      Eliminar
  5. Madre mía! la suerte está de tu lado y seguro que alguna vez llegará, ten fe jeje Qué bonito lo cuentas y qué suerte la de tu familia... Nosotros no hemos tenido esa suerte ni de lejos, pero al igual que tú, cada 22 de diciembre yo también pienso que me va a tocar y veo ilusionada el sorteo...
    Aisss....de ilusión se vive y de vez en cuando es importante soñar despiertos. Otra vez será! besos guapa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, de momento nos sigue tocando vivir de ilusión :( Pero yo no pierdo la esperanza, seguro que cuando menos nos lo esperamos la suerte vuelve a sonreírnos.
      Besotes!

      Eliminar
  6. Puede que el niño, jaja, quizá sí. Yo suelo jugar de vez en cuando a los eurimillones y hasta me creo que me vaya a tocar. Con la de Navidad también me pasa. A mi familia les ha tocado algo, hace unos años. Y como pasa con la ytuya, no dejan de jugar. Al final, la de Navidad lo único que tiene es que todos estmos "obligados" a jugar, jaja.
    Qué historia la de tu familia, tremenda. ¡Felices fiestas!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también le doy a los euromillones de vez en cuando, aunque si te digo la verdad preferiría un premio más pequeño como el de navidad, lo justo para "tapar agujeros" y vivir tranquila unos años.
      Muchos besos guapa!

      Eliminar
  7. a mí no me suele tocar nada pero yo echo el euromillones de vez en cuando y pienso ¡madre mía, si me toca... me voy a las bahamas por lo menos!
    un beso y a ver qué tal se porta la del niño

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues tendremos que seguir esperando ese viajecito a las bahamas... Menos mal que en España tenemos playas estupendas como alternativa low cost.
      Besotes!

      Eliminar
  8. ¡¡¿¿Dos veces??!! En mi familia, hasta donde sé, creo que no nos ha tocado nada ni en la tómbola. Y mira que jugamos... Bueno, yo soy un descreído y ya no lo hago tanto... :-) ¡Feliz Navidad!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Oye, pues si yo fuera tú jugaría todo el rato que visto lo visto, parece ser que casi todas las familias tienen un pasado lotero... Os tiene que estar rondando!! ;-)

      Eliminar
  9. No me gusta la lotería de Navidad porque toca muy poco para lo que cuesta, pero juego todos los años. Por suerte, este año como estaba de baja, he comprado menos.
    Eso sí, cada semana cae algún euromillón o primitiva, y me pasa como a tu abuela, sé perfectamente en qué me gastaría el dinero y cómo lo repartiría.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es bastante cara, pero también reparte más, así que tienes más posibilidades de que te toque un premio. A mí me parece la cifra perfecta: lo justo para pagar alguna deuda y sacar algún proyecto sin que la vida te cambie lo suficiente como para volverte loco.

      Eliminar
  10. Te entiendo perfectamente, yo soy como tu: nunca me toca nada pero vivo la lotería de Navidad con una intensidad propia de niña de San Ildefonso frustrada. A ver si el año que viene...
    Besos!

    ResponderEliminar