lunes, 6 de octubre de 2014

Mi yo y mi otro yo


Rincón de la preciosa casa de Ricardo Rojas, a la que llegué una mañana por casualidad paseando con Mopito

Cuando me despierto por las mañanas lo hago convertida en maruja. Mopito se revuelve a mi lado y se engancha a la teta. No hay forma de despegarlo, pero no me importa: esa es mi coartada para quedarme remoloneando. Luego se despierta, nos damos besitos y nos hacemos carantoñas. Nos levantamos, le cambio el pañal, preparo el desayuno. En la mesa Mopito se debate entre engullir su tostada o lanzar pedacitos de pan por todo el suelo. Luego jugamos, barro un poco, friego los platos.

Salimos a pasear. Lo cargo en la mochila y vamos al parque o simplemente caminamos para que le dé un poco el sol y pueda hacer la fotosíntesis. Algunas veces encuentro un sitio bonito y entro a mirar. Una librería, un café, un museo, la casa de Ricardo Rojas. A última hora vamos a por los recados. Mopito se duerme, si no se ha dormido antes.

Durante la comida se me van cayendo los rulos uno a uno y para el postre ya no me queda casi ninguno. Se han trasladado todos a la cabeza de Pedro. Entonces empieza su transformación. Cuando terminamos de comer, le paso la bata de guatiné y él se lleva al niño al baño y lo limpia bien. Friega los platos, me prepara un café, duerme a Mopito.

Con mi café en la mano me pongo a trabajar. Me siento delante del ordenador y tecla arriba, tecla abajo me convierto en otra cosa. Con mis gafas de historiadora, el tiempo transcurre lento y tedioso. Mientras escucho jugar y reír a mis chicos, pienso en esos tontos que creen hacer cosas muy importantes desde un despacho y me doy cuenta de que también soy uno de ellos. Puedo tratar de engañarme, pero no hay color: eso que soy por las tardes es diez mil veces peor que lo que soy por las mañanas. No veo el momento de volver a calzarme la bata, las pantuflas y los rulos.

18 comentarios:

  1. Si es que ser maruj@s con nuestros bebés no está pagado! :-D

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    1. Es lo mejor de la vida! Qué pena que esté tan desprestigiado en nuestro mundo super productivo

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  2. ¡Te entiendo perfectamente! En casa lo hacemos al revés, por las mañanas me levanto prontito, hecha una caca después de una noche infinita, y después de una buena ducha me pongo en el ordenador. Unos días hago cosas y otras parece que solo hago el tonto... lo que sí tengo claro es que durante las tardes, cuidando a nuestra hija, siempre me siento realizada ;)

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    1. Yo por las mañanas no daría pie con bola delante del ordenador. Menos mal que el pequeño me deja remolonear a gusto y llego más o menos descansada a la tarde (y que mi santo varón se ofrece a despertarse él prontito para trabajar por las mañanas).

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  3. ejjejjejejejjjej quéee bonitoo tiene que estar :)

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    1. Pues que te voy a decir yo. En seguida lo veis

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  4. qué razón tienes...te puede gustar más o menos tu trabajo, pero los que podemos pasar un rato al dia (una mañana o una tarde) con los niños...sabemos que ese es el trabajo que no tiene precio!

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    1. Desde luego, y mira que agotan y que a veces no tienes más que ganas de perderlos de vista, pero qué suerte pasar esos ratitos con ellos

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  5. Te entiendoooooo!!!! Nosotros nos vamos turnando, según necesitemos avanzar en los trabajos, por la noche hacemos intensiva mientras Vikingo duerme. Eso sí, yo hay días que desarrollo bipolaridad, cuando estoy con el enano hago listas mentales de todo lo que tengo que hacer cuando él duerma, cuando él duerme y me pongo delante del ordenador me cuesta arrancar pensando en que me encantaría seguir a su lado. Besotes!

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    1. Ay sí, como te entiendo. Yo cuando vuelvo a verle después de un rato con su padre y me lo como a besos pienso, ¡ay, madre, pero si yo tendría que estar todo el día achuchándote! pero luego cuando estoy con él me desespera el poco tiempo que me deja para hacer las cosas de la casa.

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  6. Hola! Si es que somos todo contradicción. Lo que está claro es que queremos con locuuuura a nuestros peques. Yo he tenido el privilegio de poder dedicarme a tiempo completo a mis dos pequeños durante casi 3 años, he disfrutado muchísimo, pero he de reconocer que es duro, y que me muero de ganas de encontrar un rato para mi, para desarrollarme profesionalmente. Y eso no quita que adore estar con ellos ( que conste que no adoro dedicarme a la casa jajajaj). Un abrazo ( me gusta tu blog ;) )

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    1. Muy contradictorios! Yo hoy casi tengo que retractarme de todo lo escrito! No veas si he agradecido ver salir al polluelo con la puerta con su padre por la tarde y poder trabajar tranquila, porque lleva unos días de apaga y vámonos. A mi la casa tampoco me gusta nada, sólo poner lavadoras. Gracias por pasarte y muchos besos!

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  7. te entiendo. yo por la mañana también voy con los rulos como tú dices (jajaja) y por la tarde a la escuela, que en realidad me importa un pimiento. preferiría poder quedarme con mis chicos. en fin...

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    1. Eso de que cada vez nos importe más un pimiento ciertas cosas en la vida es pura sabiduría

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  8. Asinaés, querida. Yo cogería a mis muchachos y me retiraría al monte. A la mierda la academia y sus miserias. Un huerto, unas gallinitas, algún que otro libro y leña suficiente para pasar el invierno. Amistades y criaturitas are very welcome!!
    Ro

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    1. Ala, ala pues ya estamos tardando. Además el centro base para este retiro ya lo tenéis listo, no?? Ahora sólo os falta acogernos de forma permanente y entre todos nos ponemos a cocer magdalenas y bizcochos para vender a los autóctonos y excursionistas. Muaaas

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  9. Así son nuestras tardes, turnándonos para hacer "cosas importantes" que en realidad no nos importan un pimiento.

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    1. Qué difícil es que nos importe lo que la sociedad nos dice que nos tiene que importar cuando sientes que te estás perdiendo momentos preciosos con lo más importante de nuestra vida!

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