jueves, 31 de julio de 2014

Adiós verano



Nos vamos. Cruzamos el océano en dirección suroeste. Casi trece horas de vuelo. Con Mopito a cuestas y la casa a cuestas. Otra vez cien kilos de equipaje.

Nos vamos a trabajar. Nos vamos al invierno. Pero también a comer las pizzas más ricas del mundo, a degustar la milanesa, a pasar tardes enteras metidos en un café, a pasear por las calles de Palermo, de Belgrano y Recoleta, a contemplar el Río de la Plata, a saludar a los gatos que custodian a Evita Perón, a los domingos con olor a carne a la brasa, a conversar con taxistas dicharacheros, a comprar artesanía en el mercado de San Telmo, a comer frutillas y duraznos, a viajar en colectivo y en subte, a encargar facturitas con dulce de leche, a pelearnos por el cambio en monedas, a comentar las hazañas futbolísticas del Boca Juniors y del River Plate, a seguir los pasos de Borges y de Bioy Casares, a visitar las librerías de viejo de la calle Corrientes, a sentarnos a reflexionar junto a Mafalda, a cruzarnos con un gaucho, a bailar tango en una milonga.

Decimos adiós a muchas cosas. Adiós a Madrid, a nuestra casa, a nuestros amigos. Adiós a ese oso enorme llamado Antonio que ha acompañado a Mopito tanto tiempo en sus andanzas. Adiós a la hamaquita, a la trona y a la cuna. Adiós a los bodies y petillos de manga corta. Adiós a nuestros libros, a nuestra cama, a nuestra ducha. Adiós a la piscina, a las terracitas y a las jarras de cerveza helada. Adiós a la paella y a las comilonas en casa de la bisabuela. Adiós al verano. Adiós a la perrita, tan viejita que cada despedida nos pone los pelos de punta. Y sobre todo adiós abuelos queridos, os echaremos mucho de menos.

¡Próxima conexión desde Buenos Aires!

lunes, 28 de julio de 2014

50 cosas sobre Mopito



Hay una iniciativa cobrando forma en varios blogs que se llama "50 cosas sobre mí". Me pregunto qué diría Mopito si se lo preguntaran.



2 Tardé mucho en decidirme a nacer 3 Lo primero que hice en esta vida fue cagarme en mi madre 4 Soy el primer hijo de mis padres, el primer nieto de todos mis abuelos, el primer bisnieto de mi única bisabuela y el primer sobrino de todos mis tíos 5 Al principio mis padres le dijeron a todo el mundo que me llamaría Pablo. Luego cambiaron de opinión 


 7 Ya no me dejo embaucar como antes 8 Tengo los ojos verdes 9 Soy alto y delgado 10 Sí, soy requeteguapo



12 Me levanto por las mañanas de muy buen humor. Por las tardes ya es otro rollo 13 Durante una temporada fui un cocodrilo 14  El baño es mi momento favorito del día 15 Lanzo abrazos y sonrisas a tutiplen 


17 Mi padre es la persona más graciosa del mundo, me parto con él 18 Me pongo muy feliz cuando veo aparecer los pechotes de mi madre 19 Me encantan los botes de crema, me pongo mu loco cuando los veo 20 Mi mejor amigo se llama Picachu y canta canciones preciosas cuando le aprietas en el pie. Mi padre ha querido tirarlo por la ventana del coche en más de una ocasión


22 Quiero mucho a Sigrid, y aunque no me haga ni caso, la seguiré queriendo por los siglos de los siglos 23 Paso mil de los juguetes que con tanto cuidado elige mi madre. Prefiero la caja de las toallitas 24 Ese tipo que me saluda desde el otro lado del espejo me resulta tronchante 25 Estoy un poco harto de los “Cinco Lobitos” 26 Mis padres están con el rollo ese del Baby Led Weaning, pero a mí lo que me gustan son las papillas de frutas que me prepara mi abuela para merendar 


28 Potitos no, gracias. Prefiero las lentejas de mi madre con mucho ajo 29 No gateo, ni me pongo de pie, ni mucho menos ando 30 Pero estoy perfeccionando mogollón la croqueta, me desplazo con el culo y repto hacia atrás 31 Me cabrea un montón que me quiten las cosas que tengo en la mano 32 Tampoco soporto que me toquen las narices



34 “Papá” es mi palabra favorita 35 Estoy ensayando para ser pregonero 36 Me gusta que me lean cuentos 37 Aunque  me gustaría más poder morder y destruir los libros que me leen 38 Flipo cuando mi padre se pone a tocar 39 He inventado el beso-mordisco 40 Paso de impulsarme yo solo en la hamaca esa babybjörn. Prefiero llorar para hacer venir a mis padres y que me impulsen ellos 41 Me gusta el olor a café 42 Estoy deseando hincarle el diente a las tostadas esas con mantequilla que se meten mis padres para desayunar entre pecho y espalda 


44 Los paseos molan más desde que cambiaron el cuco por la sillita 45 Aunque sigo prefiriendo ir pegadito a mis padres 46 Dentro de poco cruzaré el Atlántico 47 En la piscina no me fío de nadie 48 Duermo en medio de mis padres, no se me vayan a escapar 49 Pese a que no tengo hermanos ni primos, heredo la ropa de mis amigos M. y A.





miércoles, 16 de julio de 2014

En el vagón de metro




Siempre me había fascinado la reverencia con la que se recibe a las embarazadas en los vagones de metro. Yo también quise en su momento ser objeto de ese trato privilegiado, así que me calcé un vestido de rayas de premamá muy ajustado que no ocultaba nada y me puse a pasear mi cuerpo preñado metro arriba y metro abajo esperando despertar una reacción en mis conciudadanos. En seguida me di cuenta de que la mayoría de la gente se parapetaba detrás de un libro o de un teléfono móvil para hacer como que no me veían. ­No es que yo tuviera una necesidad especial de ir sentada (aunque hacia el final del embarazo sí que lo agradecía), pero la falta de educación del personal me sacaba de mis casillas.

Después de un par de desengaños, me hice fuerte y decidí que a mí no iban a torearme así como así. Mi estrategia era sencilla. Entraba en un vagón, elegía una víctima de entre las que se sentaban en los asientos reservados y me dirigía hacia ella. Primero me gustaba darles la oportunidad de mostrarse voluntariosos y ofrecerme el sitio, así que me limitaba a sacudir mi barriga acusatoria en sus narices. Pero cuando certificaba que mis meneos no tenían el efecto esperado, les abordaba directamente haciéndoles notar su falta. Reconozco que fui creciéndome cada vez más. Me sentía un poco como la barriga justiciera

Un día en el que el metro se encontraba particularmente lleno, me subí muy decidida y fui directa hacia el primer asiento reservado que divisé. Allí estaba un veinteañero pegado a su móvil que fingía no reparar en mi persona. Me hervía la sangre al verlo allí tan lozano. “Perdona, ¿me dejarías sentarme?”, le pregunté mientras me acariciaba el bombo. Todas las miradas se volvieron hacia mí. El chico me observó con cara de pocos amigos. “Pues bueno, en fin, si te empeñas”, me contestó encogiéndose de hombros. Aquella respuesta hizo que me saliera humo por las orejas. Pero entonces Pedro me agarró fuerte por detrás y me susurró al oído: “¡Pero qué haces loca!”. El chico ya había comenzado a levantarse y entonces reparé en que se estaba ayudando de un par de muletas. ¡Llevaba una escayola en la pierna que le llegaba hasta más arriba de la rodilla! Balbuceé una disculpa rápida e intenté zafarme de todas esas miradas que aún seguían clavadas en mí, en esa chiflada barrigona, pero todo fue inútil: resultaba imposible hacerse pequeñita dentro de ese vestido de rayas que nada escondía. Menos mal que el metro de Madrid vuela.

sábado, 12 de julio de 2014

Va de premios


En los últimos días me han concedido otros dos premios blogueriles. Ya expliqué cuando acepté el Liebster Award en qué consisten este tipo de premios y cuál es su finalidad.

Primero me llegó el premio Conóceme, de la mano de Paloma, autora del blog De mamis, a quien quisiera agradecerle enormemente que haya pensado en Sin Chupete. Las reglas del premio son las siguientes: seguir al blog que te ha premiado, responder un cuestionario, nominar a 8 o 11 blogs más y dejarles 8 o 11 preguntas que tendrán que contestar.


Las preguntas que debo contestar son las siguientes:

¿Cómo definirías tu blog? Mi blog es una especie de diario sobre las experiencias de una doctoranda en paro y madre novata, con una cierta vocación literaria.

¿Cuanto tiempo le dedicas al blog a la semana?
Bastante más del que debería.

¿Cuál es la entrada que más te gustó escribir?

¿Y la que más te costó?
Las entradas más costosas de escribir son las de los premios.

¿Y la que te gustaría escribir y aún no lo has hecho?
La entrada que más me gustaría escribir es aquélla en la que anuncie que he terminado mi tesis doctoral.

¿Quién te gustaría que te siguiese si es que no te sigue ya? 
Me gustaría que me siguiera mi abuela, pero tiene 92 años y me parece un poco tarde para enseñarle a usar un ordenador. 

Cada vez que escribes una entrada ¿sientes que desnudas un poco tu alma?
Sí, pero ese era parte del objetivo de abrir este blog: dejar de sentir apuro ante estas cosas.

Dime tu blog de referencia.
Mi blog favorito es Begobolas, pero no sé si llamarlo de referencia porque yo dibujo fatal y coso aún peor.

¿Te gustaría vivir solo del blog? 
En paro y con la investigación tan maltratada como está en este país, me gustaría simplemente poder vivir de algo.

¿Qué es lo que más te gusta de tu blog?
El dibujo que mi hizo mi amiga Carolina Fernández para la portada.

¿Y en lo que debes mejorar?
El diseño del blog es muy de andar por casa, pero lo he hecho todo yo que no tengo ni idea y no se le pueden pedir peras al olmo.

El segundo premio se llama One Lovely Blog Award y me llega desde el blog Bienvenida Mamá, a cuya autora quisiera agradecer también que me haya tenido en cuenta para este reconocimiento. 


Las reglas son básicamente las mismas: agradecer el premio a quien te nominó, responder un cuestionario de 11 preguntas, nominar a otros 11 nuevos blogs e informar a tus nominados.

Las preguntas que tengo que responder en este caso son las siguientes:

¿Qué tan difícil/fácil ha sido elegir el nombre de tu blog? 
Pues un poco difícil. Yo había pensado otro mucho más molón pero lo tenía pillado un idiota que no actualizaba su página desde hacía cinco años.

¿Pensaste alguna vez estar metido en este mundillo bloguero? 
La verdad es que no.

¿Qué quieres lograr con tu blog?
Que la tesis no acabe conmigo.

¿Tus mejores cualidades son?
Soy cariñosa.

¿Vaso medio lleno o medio vacío?
Depende del momento.

Si existiera el hada de los blog, ¿qué le pedirías?
Que me de la combinación ganadora de los euromillones de la próxima semana.

Tu motor es...
Mis dos chicos.

¿Has conseguido algún beneficio por ser bloguera?
Beneficios no. Satisfacción algo más. 

El post que más te ha costado escribir hasta ahora...
Éste y el del Liebster Award.

El post que más has disfrutado escibiendo...

Tu filosofía de vida resumida en cinco palabras.
Amor, compromiso, bueno humor y cerveza.

Y ahora los nominados, que son los mismos para ambos premios (o sea que reciben doble premio):


Y finalmente el último premio Cónoceme se lo entrego a Bienvenida Mamá y el último One Lovely Blog Award se lo paso a De mamis, en agradecimiento por haber pensado en mi pequeño blog.

Las preguntas las recupero del post del Liebster Award y son las siguientes: 
 ¿Por qué empezar un blog?
 ¿Cuál es el blog que más te inspira?
 ¿Qué te parecen este tipo de premios blogueriles?
 ¿Cuál es tu ciudad favorita?
 ¿Y tu cerveza favorita?
 ¿Qué libro recomendarías a otro bloguer?
 ¿Cómo sería un día perfecto?
 ¿Cómo compaginas la vida familiar y la profesional?
 ¿Cuál es tu juego de cartas preferido? 
¿Algún vicio confesable?
¿Estás harto ya de contestar a estas preguntas?